Presentación
  Águila
  Alce
  Antílope de agua
  Antílope sable
  Avestruz
  Boídos
  Búfalo
  Cebra
  Chimpancé
  Cocodrilo del Nilo
  Dromedario
  Elápidos
  Elefante
  Flamenco
  Gacela
  Gorila
  Guepardo
  Hiena manchada
  Hipopótamo
  Impala
  Jabalí
  Jirafa
  León
  Leopardo
  Licaón
  Marabú
  Ñú azul
  Okapi
  Oryx
  Papión
  Rinoceronte
  Vipéridos
 
     

Descripción: Los alces africanos (Taurotragus derbianus) son antílopes muy grandes, como el tamaño de un buey. Tienen rayas o manchas en el cuerpo. Una corta crin sobre los hombros. Papada prominente bajo el cuello. Los cuernos están retorcidos espiralmente como un tornillo y nunca están anillados. Su color es pardo amarillento, volviéndose azulado con la edad. Una línea negra le recorre el dorso. Cola relativamente larga con un mechón de pelo negro en la parte ınferior.

Hábitat-Distribución: Desde zonas boscosas a llanuras abiertas y sabanas arbóreas. Algunas veces en praderas montañosas. Nunca lejos del agua.

Reproducción: Paren una cría anualmente, que amamantan durante casi tres meses.

Naturaleza: El alce africano tiene una altura de 175 centimetros y un peso de 400 a 900 kilos. Orejas anchas y desplegadas. Una papada que parte desde la punta de la barbilla. Cuernos grandes y macizos, retorcidos a manera de barrena, que muchas voces llegan a medir más de un metro. Los flancos están marcados por rayas blancas bien diferenciadas. Las hembras son menores. Su olfato y oído son excelentes.

Alimentación: Raramente comen hierba. Su dieta alimenticia se basa sobre todo en hojas jóvenes y tallos. Generalmente comen durante la noche. A diferencia de los demás animales de caza africanos no descansan durante las horas más calurosas del día. Prefiere praderas sembradas de bosquecillos. En la época de las lluvias comen también las hierbas tiernas de la pradera.

Vida cotidiana: El gran alce africano es tímido y le falta agresividad. Es gregario y forma robaños de hasta 60 cabezas. Normalmente son de 15 a 20 con uno o dos machos adultos. Los machos viejos viven solitarios. Se desplazan muy a menudo durante todas las estaciones, pero sobre todo en la estación seca en busca de árboles jóvenes. Su carácter tímido y la falta de agresividad le ha llevado a ser víctima de una caza incontrolada con armas de fuego para conseguir sus hermosos trofeos, motivo por el cual se ha llegado a un completo exterminio en gran parte de su hábitat. A causa de la peste bovina, más susceptible a ella que cualquier otro antílope, se ha reducido considerablemente su número en África Tropical.

ALCE DE EL CABO

Antílope de tamaño grande. Orejas estrechas y apuntadas. Papadas que empiezan en la garganta (no bajo la barbilla). Líneas blancas menos marcadas. Cuernos grandes y echados hacia atrás, con una espiral en su base. A pesar de su peso, unos 600 kilos, puede saltar hosta 2,50 metros. El olfoto y el oído son buenos, aunque su vista es pobre. Las hembras son menores, pero sus cuernos son más finos y largos que los del macho.

Es gregario. Forma rebaños de 25 a 70 cabezas. Se alimenta de hojas y arbustos. Come bulbos y raíces, que desentierra con sus pezuñas. Su voz es un gruñido o un bufido.

Estos alces son silenciosos y carecen de agresividad. Han sido en muchas ocasiones domesticados, ya que su carne y su leche son excelentes.