|
Descripción: El marabú (Leptoptilus crumenifer)
pertenece al orden de las zancudas, familia de las cicónidas
y del género leptoptilus. Como todos los animales carroñeros,
el marabú tiene un aspecto repulsivo. Cuerpo muy robusto,
la cabeza y la parte posterior del cuello casi desnudos. La garganta
les cuelga en forma de bolsa roja, carente de plumas. Alas largas,
anchas; cola corta.
Hábitat-Distribución: Se halla distribuido
por las regiones cálidas de África. Habita lo mismo
en las estepas y las sabanas que en las orillas de los ríos.
Reproducción: Anidan en árboles junto a otras
especies de aves como las cigüeñas o garzas. Ponen sólo
dos o tres huevos. Los polluelos salen al cabo de un mes.
Son muy feos y vienen al mundo atrasadísimos; necesitan más
de tres meses para dar su primer vuelo.
Naturaleza: Es bastante más grande que una cigüeña.
El plumaje de las partes superiores es negruzco, con reflejos plateados,
y blanco el de las inferiores. Debajo de la cola tiene unas cuantas
plumas rizosas y sumamente finas. Alcanza una longitud de 1,6 metros.
Su parecido con el buitre no se limita a su cabeza pelada; tiene
también costumbres muy similares.
Su poderoso vuelo le permite alcanzar
considerables alturos aprovechando las corrientes de aire cálido
ascendente. Suelen volar en grupo y planean majestuosamente, manteniendo
la cabeza hacia atrás. Es un ave muy inquieta, astuta y vigilante;
se dirige siempre de un lado a otro y no llega casi nunca a estar
completamente quieta.
Alimentación: Se alimenta de toda clase de carroña
y desperdicios de animales. Arrebatan la carne a los buitres y los
mantienen a raya hasta que ellos se han saciado. Su largo pico no
es apto para descarnar y por eso roba la carne a otros carroñeros,
o bien viven de las basuras depositadas cerca de las aldeas, contribuyendo
así a la limpieza de los poblados.
Come también peces y ranos
que coge de los ríos y da caza a los pequeños mamíferos,
ratas, reptiles pequeños, insectos, gusanos y caracoles.
Las crías de cocodrilos son también presa fácil
para los morabús, que los tragan enteros. El marabú,
aunque no es habitante exclusivo de las aguas, se adapto a este
medio y llega a pescar si lo necesita para comer.
Vida cotidiana: Son especies gregarios, no territoriales,
y suelen seguir los desplazamientos de los grandes herbívoros.
Desde mayo a octubre permanecen en la parte situada más al
norte de su área de distribucıón emigrando luego
hacia las regiones del sur, donde realizan la cría. Su vida
transcurre con la búsqueda de carroña o pescando algún
pececillo.
Relación con el hombre: Resiste muy bien la cautividad
y se amansa con mucha facilidad. Pese a su aspecto poco atractivo,
posee hermosas plumas en la cola. Se le cazó a millares para
exportar las plumas a Europa y América para adornar vestidos
y sombreros de señoras. Hoy día la mayoría
de estas plumas proceden de marabús en cautividad.
|