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Estas Jornadas las organizó
el Ayuntamiento de Muskiz, en colaboración con los Misioneros
Combonianos, la parroquia de San Juan Bautista y la familia Bilbao
Garamendi. Se desarrollaron cinco actividades: la Exposición
misionera del Museo Africano Mundo Negro en la Casa de Cultura
del Ayuntamiento, que fue visitada por más de 700 personas;varias
conferencias entre los días 7 y 9, impartidas por el P.
Fidel González, ex director de Mundo Negro y compañero
de misión del P. Osmundo en Uganda, y Gerardo González,
redactor-jefe de Mundo Negro; charlas en los centros escolares,
una Eucaristía de acción de gracias, presidida por
el obispo de Bilbao, Mons. Ricardo Blázquez, y el descubrimiento
del busto del P. Osmundo.
El Ayuntamiento de Muskiz editó un folleto titulado “P.
Osmundo Bilbao:al servicio del pueblo madi”, y se volcó
para que el homenaje a este misionero sirviera para dar a conocer
a uno de sus hijos más predilectos.
Todos estos actos de homenaje al P. Osmundo se quisieron rodear
de un recuerdo a un sacerdote misionero y mártir. En la
tumba donde está enterrado se lee: “Sacerdote misionero
comboniano mártir”. Y en la columna sobre la que
se ha colocado el busto: “Nacido sacerdote para simpre”.
Una mujer de Muskiz, Belén Aguirre, plasmó en un
poema la visión que el pueblo llano tiene del P. Osmundo.
Titulado “A ti, Osmundito”, dice en los dos últimos
versos:“siempre serás nuestro mártir, siempre
serás nuestro amigo”.
Ha habido dos actos especialmente emotivos:el descubrimiento
del busto, con la familia del P. Osmundo en pleno: su madre, de
91 años, y sus hermanos, y la Eucaristía presidida
por el obispo de Bilbao acompañado por el Superior Provincial
de los Misioneros Combonianos en España, P. Laureano Rojo.
En la homilía, Mons. Blázquez recordó que
el P. Osmundo fue asesinado en Uganda en el ejercicio de su actividad
apostólica y misionera. Y subrayó: “Estamos
celebrando el 25 aniversario de su asesinato, de su martirio.
El Señor intervino en su vida, lo llamó y lo envió...
Los misioneros no son espontáneos;son enviados por el Señor,
con la autoridad del Señor, para que participen de la compasión
que Dios tiene por todos nosotros; porque nos ama, nos envía
misioneros... Los misioneros son enviados a pueblos que viven
en situaciones culturales muy distintas; participan de sus limitaciones,
de su pobreza, de las limitaciones de todo orden; se insertan
profundamente con amor en el pueblo al que son enviados, como
ocurrió en el caso del P. Osmundo. Fue a Uganda para llevar
el Evangelio de Jesucristo; no fue como cooperante social, sino
como misionero cristiano. Alguien dijo poco después de
que fuera asesinado:‘Su amor era como una lámpara’.
Fue, efectivamente, una luz que procede de la palabra de Dios
encarnada en la vida”.

La madre y otros familiares
del P. Osmundo Bilbao ante el busto del misionero comboniano
en su localidad natal. |
Los organizadores de estos actos han tenido el buen criterio
de materializar el homenaje con un “Proyecto Moyo P.Osmundo
Bilbao”, queconsiste en una Sala para la promoción
femenina y está abierto a la colaboración de amigos
y bienhechores de la misión. Es una manera preciosa de
contribuir a mejorar la situación del pueblo donde estuvo
trabajando el P. Osmundo. Mundo Negro se une a este proyecto e
invita a sus lectores y amigos a colaborar en él.
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