Misioneros Combonianos | C/ Arturo Soria, 101 | 28043 Madrid | España | 91 416 98 38  
.

Más y mejor
 

El 21 de este mes de abril se cumplen 50 años de la encíclica Fidei Donum. En ella el Papa Pío XII hacía un llamamiento explícito a la Iglesia universal para acudir en ayuda de África, un continente que en aquel momento estaba atravesando “los años más graves de su milenario destino”. África estaba en plena efervescencia independentista y Pío XII intuía lo que se avecinaba en una época en la que el mundo estaba dividido en dos grandes bloques: el capitalista y el comunista.

Aparte de su gran valor en el campo de lo social, lo económico y lo político, la Fidei Donum supuso un nuevo paso en la universalidad de la Iglesia en tanto en cuanto la “Misión” dejó de ser considerada dominio específico de los institutos misioneros y pasó a ser responsabilidad de la Iglesia universal. Con la Fidei Donum el Papa pedía que la Iglesia diese una respuesta a las necesidades de toda la humanidad, sin tener en cuenta fronteras ni nacionalidades. Como fruto de esa encíclica surgieron los llamados sacerdotes “fidei donum”, es decir, sacerdotes diocesanos “cedidos” (temporal o permanentemente) por sus diócesis de origen para acudir en ayuda de otras más necesitadas.

Justo diez años después (el pasado mes de marzo hizo 40 años), Pablo VI publicaba la Populorum Progressio, otra gran encíclica de carácter social en la que el Papa analizaba las grandes causas del desigual desarrollo de los pueblos y proponía las pautas a seguir para que esa desigualdad desaparezca. “Los pueblos ricos gozan de un rápido crecimiento, mientras que los pobres se desarrollan lentamente. El desequilibrio crece: unos producen con exceso géneros alimenticios que faltan cruelmente a otros, y estos últimos ven que sus exportaciones se hacen inciertas”, afirmaba.

Han pasado 50 años de una y 40 años de la otra. En este inicio del siglo XXI es innegable la clarividencia que ambos Papas tuvieron. Y no sólo eso. Hoy se puede afirmar que lo que dijeron entonces sigue siendo válido en la actualidad. Muchos países del mundo (la gran mayoría africanos) están igual o peor que hace medio siglo. En muchos países de África, a las independencias le siguieron dictaduras o guerras civiles que han estancado el desarrollo e impedido que muchos de ellos hayan podido entrar en la senda del progreso económico y social. El sistema económico que rige actualmente el mundo sigue siendo igual de injusto –si no peor– y las palabras de Pablo VI son más actuales que nunca.

¿Todo sigue igual? No. Hay algo que sí ha cambiado. La Iglesia universal (y la Iglesia africana en particular) han evolucionado hacia un mayor compromiso de solidaridad, respondiendo cada día más y mejor a las necesidades de toda la humanidad. Hoy la Iglesia de África ya está dando misioneros, incluso sacerdotes “fidei donum” que dejan sus diócesis de origen para ir más allá de sus fronteras, y la Iglesia del continente se prepara para su segundo Sínodo con el lema “La Iglesia en África al servicio de la reconciliación, de la justicia y de la paz”. La mayoría de las estructuras educativas, sanitarias y de desarrollo que hoy luchan contra esa desigualdad son de la Iglesia, una Iglesia que trabaja cada día más y mejor.

 
 

© MUNDO NEGRO tiene la exclusiva para España de los servicios de las siguientes revistas: NIGRIZIA, de Verona; LA SEMAINE AFRICAINE, de Brazzaville (República de Congo); ALEM-MAR, de Lisboa; NEW PEOPLE, de Nairobi (Kenia); WORLDWIDE, de Pretoria (Sudáfrica); WORLD MISSION, de Manila (Filipinas); AFRIQUESPOIR, de Kinshasa (R.D. de Congo)