|
El objetivo del proyecto es obtener
fondos para asumir el coste anual de mantenimiento de los centros
educativos y sanitarios con que cuenta la Iglesia en Eritrea,
que están al servicio de los más pobres. En ellos
se ofrece educación y atención sanitaria a los niños,
jóvenes y adultos que, sin distinción de raza, religión
o género, asisten a dichos centros, pertenecientes a las
diócesis de Asmara, Barentu y Keren. Según fuentes
de AIN, la Iglesia católica de Eritrea posee 98 escuelas
e institutos en todo el país, que educan a 22.466 alumnos
(desde Preescolar a Institutos técnicos), mientras que
sus 30 centros de salud, clínicas y hospitales comarcales
atienden anualmente a más de 130.000 pacientes.
Por tratarse de una pequeña minoría (apenas un
3 por ciento de la población), la Iglesia eritrea carece
de recursos financieros suficientes para mantener su red de instituciones
sociales, que, sin embargo, está ampliamente extendida
por todo el país. Si no se obtienen nuevas fuentes de financiación,
la mayoría de estos servicios educativos y sanitarios tendrán
que cerrarse o ser entregados al Gobierno. El cierre o la entrega
afectaría gravemente a la situación sanitaria y
educativa del país, pues el Gobierno eritreo es incapaz
de administrar por sí mismo sus propias instituciones,
que en muchas áreas no están totalmente operativas
debido a la falta de personal y la escasez de recursos.
Para evitar esta decisión, el Consejo de Obispos de Eritrea
y la Conferencia de los Superiores Religiosos que trabajan en
el ámbito de la educación y la sanidad han propuesto
el “Plan de patrocinio de camas de clínica/hospital
y de pupitres escolares”. El proyecto está coordinado
por un Comité, que preside el Hno. Pedro M. Arrambide,
misionero español de los Hermanos de La Salle que trabaja
en Eritrea. El Comité aprobado por obispos y religiosos
se reúne en la sede que Cáritas de Eritrea tiene
en Asmara y cuenta con el soporte técnico de la Asociación
Católica de Ayuda a Oriente Medio, una agencia pontificia
de ayuda humanitaria y pastoral. El Comité ha estimado
que el costo medio anual de una cama de clínica/hospital
es de 1.440 euros, mientras que el de un pupitre escolar para
dos estudiantes asciende a 120 euros.
Ante la llamada apremiante de la Iglesia de Eritrea para sostener
sus centros educativos y sanitarios, Ayuda a la Iglesia Necesitada
ha decidido apoyar dicho proyecto durante el presente año
con 50.000 euros. De esta manera AIN quiere celebrar el 60 aniversario
de su fundación en la Navidad de 1947 por el P. Werenfried
van Straaten, que falleció en enero de 2003. La presentación
del proyecto “Solidaridad con Eritrea”, que centrará
el trabajo de la asociación en los próximos tres
meses, tuvo lugar el pasado 23 de marzo en el transcurso de un
acto benéfico.
Después de seis décadas, AIN está presente
en 17 países, extendiendo su ayuda y su radio de acción
a más de 140 en todo el mundo. “Son muchas las ilusiones
y el trabajo entusiasta, realizado por multitud de personas, para
hacer llegar en todos estos años la Palabra de Dios a los
que más hambrientos están de ella”, señala
Javier Menéndez Ros, director de AIN en España.
Entre las iniciativas de la asociación, destaca la difusión
de la Pequeña Biblia del Niño, que ha distribuido
más de 50 millones de ejemplares en 150 lenguas, y del
Pequeño Catecismo Yo creo, con una tirada de más
de 700.000 ejemplares en 11 idiomas. Sin olvidar el proyecto más
espectacular de los “barcos capilla”, que surcan los
ríos Volga y Don como iglesias flotantes.
|