|
El 15 de mayo, el Consejo de Seguridad de la ONU adoptó una resolución que prorroga otros 6 meses, es decir hasta el 31 de diciembre de 2007, el mandato de la MONUC (Misión de las Naciones Unidas en la República Democrática de Congo). La resolución incluye al personal civil de la MONUC, por lo que la misión cuenta con cerca de 22.000 miembros y se convierte en la operación más grande de las Naciones Unidas en la actualidad. El Consejo, cuyos miembros viajarán a la R. D. de Congo en junio, ha reiterado su apoyo a la MONUC en la lucha contra todos los grupos armados locales o extranjeros susceptibles de sabotear el proceso postelectoral.
Sin precisar los aspectos logísticos de la reorganización de las tropas, el Consejo ha indicado que los cascos azules deben apoyar las operaciones realizadas por las brigadas integradas de las Fuerzas Armadas de la R. D. de Congo (FARDC). El nuevo mandato de la MONUC subraya por otra parte la urgencia de la elaboración de una estrategia nacional para la reforma del sector de la seguridad. Asimismo, no oculta la necesidad de una reforma del sector judicial para poner fin, según los términos de la resolución, a la impunidad y promover el buen gobierno.
La R. D. de Congo avanza pues inexorablemente hacia la paz. Otra prueba de ello es el acercamiento entre las autoridades de Kinshasa y el general disidente Laurent Nkunda, instalado en las llanuras de Masisi, en la provincia de Kivu Norte. Ruanda asegura la mediación entre Kinshasa y el ex general, que ha amenazado con retirar sus tropas del Ejército regular, haciendo temer el riesgo de un nuevo conflicto. Según la agencia France Press, fue a petición de ambas partes por lo que Ruanda aceptó el papel de mediador. Una delegación de la rebelión liderada por su responsable político Patient Mwendanga y otra del Gobierno de Kinshasa se reunieron a mediados de mayo en Kigali, la capital de Ruanda, en presencia del jefe de Estado Mayor del ejército ruandés, el general James Kabarebe.
Ruanda, actual mediador, intervino militarmente en la R. D. de Congo en 1996 y 1998, antes de retirar oficialmente a sus tropas del país en 2002. En cuanto a Laurent Nkunda, es un antiguo oficial tutsi congoleño, que lideró el grupo rebelde Reagrupación Congoleña para la Democracia, apoyado por Ruanda durante la última guerra en la R. D. de Congo de 1998 a 2003. Le acusan de crímenes de guerra cometidos por sus hombres en 2004. En enero de este año, firmó un acuerdo con Kinshasa para integrar a sus milicianos en el Ejército congoleño. Desde entonces, cinco brigadas "mixtas" del Ejército nacional, la mitad hombres fieles a Nkunda, se han desplegado en la provincia de Kivu Norte.
|