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VOZ Y CONCIENCIA
Emisora Católica Angolana

El próximo día 20 de mayo la Iglesia celebra la 41 Jornada de las Comunicaciones Sociales, dedicada este año a la comunicación como reto para la educación y la libertad. Esto es lo que viene realizando en Angola Rádio Ecclésia desde su fundación en 1954 y, en especial, desde su reapertura en 1997. Su director ejecutivo, Gustavo Silva, nos habla de los nuevos retos de una emisora que desea poder ser escuchada en todos los rincones de Angola.

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Por P. Ismael Piñón y Gerardo González

La emisora Rádio Ecclésia tiene su sede en  el barrio luandés de São Paulo, que quisiera ser moderno, pero que padece los síntomas de cierta dejadez, con calles encharcadas y sucias. Las kínguilas o cambistas populares tienen aquí uno de sus centros de actuación. Son jóvenes y muestran fajos de kuanzas a todos los blancos que andan por la zona. Se supone que llevan dólares y desean cambiar sin los enojosos trámites de los bancos. Es una actividad legal, que facilita el trasiego de divisas.

Entramos en el edificio que acoge la emisora, sede de la Conferencia Episcopal de Angola y de Santo Tomé y Príncipe (CEAST). El logo de la Rádio Ecclésia está diseñado con trazos azules sobre fondo marrón suave. Su director ejecutivo, Gustavo Silva, nos acoge con efusión y nos enseña con todo detalle los departamentos de la emisora, no muy amplia pero suficiente para cumplir con su objetivos. “Se ha modernizado mucho –dice Gustavo– desde que comenzó a emitir el 8 de diciembre de 1954. Las emisiones diarias empezaron el 19 de marzo de 1955. En 1964,se emitía hasta la una de la mañana y se convirtió en la primera radio angolana con tantas horas de emisión”.

Pero Rádio Ecclésia sufrió un descalabro como consecuencia de la guerra civil. En 1975, gran parte del equipo salió de Angola y tres años después fue suprimida por el Estado, concretamente el 24 de enero de 1978. En marzo de 1997, volvió a estar en antena. Las nuevas instalaciones se hicieron en el edificio de la CEAST. 

Durante estos años Rádio Ecclésia ha sido fuente y referencia de todos los angolanos con el lema “la radio de confianza”.

“Desde su fundación –asegura Gustavo– Rádio Ecclésia ha querido garantizar el derecho a la información a los angolanos, difundir los valores evangélicos cristianos, respetar y participar en el desarrollo de la persona en las dimensiones culturales, transcendentales y religiosas. Se pretende así crear un espíritu de tolerancia, respeto y convivencia pacífica entre todos los angolanos”.

Gustavo Silva trabaja como periodista desde hace 26 años. Se inició en la radio y después de 19 años pasó a la televisión pública, donde fue editor jefe de los telediarios. En 2002 abandonó la televisión y regresó a sus raíces, ya que había sido uno de los refundadores de Rádio Ecclésia, cuando reanudó sus emisiones. Nos confiesa que “no fue fácil aceptar este reto, teniendo en cuenta la situación de Angola y la particularidad de Rádio Ecclésia. Salí de una televisión pública y pasé a una radio privada católica, con la  singularidad de ser el primer director ejecutivo laico. Todos los directores anteriores fueron sacerdotes”.

En el período anterior a su cierre tenía una emisión en onda corta que llegaba a todos los lugares del país y también a algunos países limítrofes. Era la radio más oída en todo el país por sus programas, carácter, emisión, por la confianza que depositaba en sus oyentes. “Ahora estamos trasmitiendo en Luanda en sus alrededores. El radio de acción varía entre 100 a 150 kilómetros. Cuando nuestros equipos funcionan bien, pues tenemos muchas dificultades en esta materia, nos consta que la señal de nuestra radio llega hasta Kwanza Norte, Kwanza Sur, Benguela y Malanje”, dice Gustavo.

El gran objetivo es extenderse a todo el país. “En Malanje, ya tenemos los equipos instalados. En la ley anterior no había ningún inconveniente para que Rádio Ecclésia emitiese a todo el país;  eran los gobernantes los que ponían obstáculos más políticos que legislativos y técnicos. Se ha aprobado recientemente una nueva ley de prensa;pero seguimos contando con escollos administrativos. Existe la prohibición de transmitir en todo el país”.

Hemos visto en Malanje la sede de Rádio Ecclésia con todo a punto para empezar a emitir;sólo falta el permiso del Gobierno. Es más, cuando existe algún problema en la zona la gente va a protestar ante la sede de la emisora y no ante Radio Angola, gubernamental, porque según ellos éstos sólo dicen mentiras.

“Hay lugares –asegura Gustavo– que tienen los equipos a punto desde hace cuatro años. Esperamos que cuando lleguen las próximas elecciones estemos en pleno funcionamiento para tomar parte en el debate democrático que las urnas van a suscitar. Aguardamos con mucho interés llegar a todo el país. Un estudio hecho recientemente por una reputada organización católica, el centro cultural Mosaiko, asegura que en los alrededores de Luanda sintoniza con esta radio el 75 por ciento de la población. Luanda tiene cinco millones de habitantes, es decir, que entre dos y tres millones de personas escuchan Rádio Ecclé-sia. Es una señal positiva para nuestro trabajo”.

El gran reto de informar

La programación intenta dar voz a los que no la tienen, como afirma el director ejecutivo: “Nuestra línea editorial no tiene ninguna censura. Somos nosotros mismos los que decidimos lo que debe entrar en nuestra programación y en los noticiarios. Hacemos programas sobre todos los temas; los programas religiosos representan entre el 15 y el 20 por ciento de la programación diaria. Hacemos debates políticos, sociales, económicos, religiosos, culturales... Tenemos noticiarios específicos, pero hablamos de todos los asuntos de interés general. El límite nos lo ponemos nosotros mismos”.

En Rádio Ecclésia trabajan 68 personas, de las cuales 25 son periodistas y el resto gente de apoyo. Gustavo dice que “hay muchos periodistas que quieren trabajar para nosotros, pero tenemos un presupuesto al que nos tenemos que ajustar. Estamos también en una fase de evaluación para ver cómo entre todos podemos elevar el nivel de productividad en la radio. Si ahorramos más, tendremos menos gastos económicos y podemos ganar en otras variantes. He hecho una propuesta a los profesionales para rentabilizar mejor los recursos que tenemos.
Los ingresos de la radio proceden de la publicidad y de algunos donantes internacionales que comparten con nosotros las dificultades de la radio. Éstos aportan el 50 por ciento. Pero en este momento hay un debate en el seno de la emisora de ver los modos de autofinanciación, para aprovechar los ingresos publicitarios de otros lugares del país. Tenemos que conseguir que la extensión de la señal esté acompañada de un soporte financiero. Tengo la esperanza que con la mejora de la situación económica habrá más inversores y el empresariado local será más agresivo y buscará la radio para darse a conocer. Estamos también buscando nuevas estrategias de intervenciones en el mercado. Ésta es una de las razones por las que los obispos me invitaron a formar parte del ejecutivo de la emisora. Tenemos que ser agresivos en el mercado publicitario, captar recursos, invertir y obtener los beneficios necesarios para mejorar los salarios de los trabajadores, dotarnos de  nuevas tecnologías... En definitiva, ser más competitivos económicamente y conseguir mayor estabilidad”.

Un futuro muy esperanzador

En Angola actualmente sólo Rádio Ecclésia es de inspiración cristiana. Hay otras radios privadas en Luanda, una ligada a la emisora oficial, que está en la fase experimental, y otra de capital privado conocida por Luanda Antena Comercial. Las demás son todas oficiales.

Rádio Ecclésia ha apostado en su programación por poner muchos concursos en los espacios de jóvenes, porque éstos son los que participan. “También en los espacios de debates políticos tenemos mucha audiencia y participación. Somos los únicos que abrimos nuestros micrófonos para dar espacio al oyente. Tiene derecho a opinar sin insultar ni ofender a los demás. Esto algunas veces nos ha creado problemas con el partido en el poder, ya que piensan que lo hacemos deliberadamente. Hasta dicen que tenemos un sindicato de oyentes críticos al Gobierno. Por nuestra parte, no hay ninguna intención de herir a ninguna sensibilidad. Estamos abiertos a todos”, asegura Gustavo Silva. Y añade: “Tenemos un gran futuro. Yo dejé mi trabajo de televisión para venir a esta radio. Sería una actitud suicida a mi edad dejar la televisión pública. El futuro de esta radio está ligado al futuro del país. Dentro de cuatro años, sólo con las remesas petroleras, Angola tendrá unos ingresos de 50.000 millones de dólares al año. Digo a los trabajadores de la radio que un 0,001 por ciento de este ingreso debe venir aquí. El Producto Interior Bruto de Angola ha aumentado este año el 26 por ciento, debido fundamtalmente al petróleo, al oro y a los diamantes. Se ha dicho con cierto fundamento que “en Angola se encuentra de todo lo que Dios creó ”.

No ignora Gustavo que este crecimiento tan desmesurado suele favorecer la corrupción. “Somos conscientes de que Angola no ha escapado a la lacra de la corrupción que padecen otros países africanos. El propio presidente de la República ha reconocido este problema endémico, que está instalado en todos los sectores del país. Se habla de que se pierden mensualmente dos millones de dólares debido a la corrupción”.

 Rádio Ecclésia intenta sensibilizar a la gente sobre este problema. “Todas las denuncias sobre este fenómeno pasan por aquí. Estamos reorganizando los programas de la emisora para dar más espacio a este tema: al menos una hora semanal de debate. Las denuncias se harán sin tapujos, con nombres y apellidos. No acusamos sin pruebas y por eso se aborda el tema con rigor. Es la única manera de superar este problema y gestionar bien los recursos que existen en el país. De lo contrario, Angola nunca saldrá de la pobreza”.

Para terminar, Gustavo asegura: “Soy muy optimista. Conozco el país. Tenemos una Iglesia pujante. Cuando los obispos hablan, el Gobierno los escucha atentamente. La Iglesia tiene una gran fuerza moral. Angola empieza a interesar a todo el mundo. Esto da esperanza a este país”.

 
 

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