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Joaquín Mendoza y otros cuatro cirujanos gallegos compaginan sus servicios en el hospital San Rafael y el Virgen de los Ojos Grandes de Lugo con sus constantes viajes a Uganda con la ONG Cirujanos del Mundo. En 11 años que llevan funcionando, han operado a más de 700 personas con patologías graves de cabeza y cuello. Pero lo más importante ha sido la puesta en marcha del único departamento de cirugía oral y maxilofacial que da servicio a Uganda y a países limítrofes, en el Hospital General de Mulago. De ellos ha dependido la vida igualmente de víctimas civiles de la guerra del norte de Uganda, como de guerrilleros heridos de bala de uno u otro bando, de países vecinos en guerra, como Sudán, R.D. de Congo...
Cuentan para ello con un solo cirujano local –que se acaba de morir, por cierto– para una población potencial de 50 millones de personas y unos 10.000 euros, el presupuesto anual de la ONG. Ninguno cobra y cada uno se paga su viaje. Entonces, ¿cómo funcionan? “Para realizar este inmensa y milagrosa tarea se utilizan sistemas, infraestructuras, medios y personal ya existentes, a través del sistema estatal de salud del Gobierno ugandés”, explica Joaquín. De hecho, son miembros colegiados del departamento maxilo-facial y uno de sus trabajos más importantes es la formación y la docencia, para que algún día ellos sean prescindibles. Su trabajo ha sido difundido ampliamente gracias a dos reportajes audiovisuales: Tiempos de África y La cara oculta de los ángeles, ganadores del XIV Certamen Internacional de Cine Médico Salud y Telemedicina. Pero aun así, no han conseguido que las Admnistraciones Públicas les concedan ninguna subvención. “No somos burócratas, somos cirujanos que no sabemos escribir proyectos pero que los desarrollamos. Los hechos son los que avalan nuestra labor”, explica Joaquín.
En 2002, al entrar en contacto con la Hna. Gertrude (en la fotografía, primera a la derecha), encargada del orfanato de Cheshire, surgió un nuevo programa para operar a niños con graves patologías congénitas. “Ante nuestro asombro, vimos cómo dos monjas y algunos minusválidos adultos cuidaban exquisitamente a más de un centenar de niños con graves enfermedades y minusvalías. Con una organización impecable, se arreglaban para ser casi autosuficientes. La Hna. Gertrude nos propuso operar a cientos de niños que ella podía recoger a través de sus contactos con ONGs locales. Surgió así uno de los proyectos más importantes de cirugía plástica y reconstructiva facial infantil que España tiene en el Tercer Mundo”.
A partir entonces, y gracias a la colaboración del Dr. Fulvio Franceschi, jefe de la unidad de Cirugía Ortopédica Infantil del Hospital de Mengo, empezaron a operar a niños con labios leporinos y otras patologías. El año pasado, trasladaron a España a tres de estos niños ugandeses para ser operados en el Hospital Policlínico Lucense (POLUSA), en Lugo.
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