Esperanza en el camino

ABRIL 2008
Editorial
Telemundo
Esperanza en el camino
El mosquito asesino
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Hola África
Yo misionero
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ESPERANZA EN EL CAMINO

 Niños abrazados

Ambroise es un niño ugandés de 12 años. Es natural de Lira (Uganda). Es huérfano. Su padre fue asesinado por el Ejército de Resistencia del Señor, que ha secuestrado a más de 20.000 niños de la región para convertirlos en soldados y esclavos sexuales. Su mamá murió cuando era aún bebé. Salvó su vida porque consiguió huir a la selva. Le ha traído a España una gravísima anquilosis, que al fusionar sus aparatos respiratorio y masticador le impedía respirar. Lleva años sin poder dormir. Dormía a ratos de pie, ya que no podía respirar acostado.

“Cirujanos del Mundo” ha puesto esperanza en la vida de Ambroise. Fueron necesarias siete horas de operación para que hoy puede respirar y comer alimentos sólidos. Desea estudiar, es un chiquillo alegre y comunicativo. Ambroise ha tomado el avión de vuelta a Uganda, con otro niño ugandés, también operado.

Su corta vida, como la de tantos niños de África, ha vivido el sufrimiento, la lucha por sobrevivir. Ha vencido las “guerras”, los “reveses”, las cruces de los inocentes, y le hemos visto victorioso, alegre, encantador. Las manos que hábilmente han puesto futuro a su camino tienen valor de ángeles. El equipo del doctor Mendoza y un grupo de profesionales han sembrado de nuevo la esperanza en este niño de 12 años. Un grupo de alumnos lo ha entrevistado para AGUILUCHOS.

¡Hola, amigos lectores de Aguiluchos! Somos un grupo de niños y niñas de 6º de Primaria del Colegio Divino Maestro de Lugo y este curso tuvimos la oportunidad de tener entre nosotros a Ambroise. Nos parecía interesante compartir con vosotros su historia, que, como dice una compañera nuestra, “está llena de piedras”.

–¡Hola, Ambroise! ¿De dónde eres? ¿Cuál es tu país? ¿Cuántos años tienes?

–Soy de Lira, mi país es Uganda y tengo 12 años.

–¿Qué idioma hablas?

–Yo hablo lango, un dialecto propio de Lira, y algo de Inglés.

–¿A dónde vas al colegio?

–Empecé a los ocho años en Lira. Mi profesora era una religiosa.

–¿Qué días ibas al colegio?

–Iba los lunes, martes, miércoles, jueves y viernes, pero los sábados iba a lavar y a hacer ropa y los domingos a misa.

–¿Qué hacías en el colegio?

–Pintaba y escribía con muchos niños y niñas.

–¿Has conocido la guerra del norte de Uganda?

–Sí, con soldados que mataban a niños. Los cogían para hacer y lavar ropa, estábamos mis amigos y yo -dice sacando el pañuelo para limpiarse sus lágrimas-.

–Ambroise, ¿en algún momento te escapaste a la selva?

–Sí, y más tarde estuve en un campo de refugiados hasta que mejoró algo la situación y fui con unos familiares. De mi madre no me acuerdo y a mi padre lo mató la guerrilla.

–¿Vas a volver a Lira?

–Sí, voy a volver en avión primero a Kampala, que es la capital de Uganda, y más tarde a Lira. Quiero ir a la escuela.

–¿Has visto misioneros por Lira?

–Sí, conozco a algunos. Un misionero italiano es obispo de Lira.

–Ambroise, nosotros sabemos muy bien por qué viniste a Lugo, pero dínoslo tú para que se lo contemos a otros niños.

–Vine a Lugo con otros tres niños de Uganda para ser operado por “Cirujanos del Mundo”. Padecía una grave enfermedad que me impedía respirar y comer. Y sólo ellos me podían salvar la vida.

–¿Estás contento en Lugo?

–Sí, estoy muy contento, todo lo que viví aquí ha sido maravilloso: he recuperado la salud, tengo muchos amigos y me siento muy bien acogido por todos en la Casa Diocesana y en la clase con Teresa y los demás niños.

–¿Qué les quieres decir a los lectores de Aguiluchos?

–Sólo quiero dar las gracias, de un modo especial al doctor Mendoza y a los médicos que me operaron y que hicieron posible que yo viniera hasta aquí. Ahora puedo dormir, comer, jugar, estudiar y estoy recibiendo mucho cariño de todos los que me rodeáis. Al volver a Uganda siempre recordaré lo que en Lugo he compartido con todos vosotros.

Alumnos y alumnas de 6º de Primaria
del Colegio Divino Maestro de Lugo

 

 


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