Yo misionero ¿y tu?

Pag. inicial

ABRIL 2008
Editorial
Telemundo
Esperanza en el camino
El mosquito asesino
Raíces
Aves
Hola África
Yo misionero


Un paso importante

Hace unas semanas celebramos la Resurrección de Jesús. Estamos en tiempo de Pascua, tiempo de hacer fiesta y alegrarnos
porque Jesús está entre nosotros y nos llama para la MISIÓN. Hace unos días he recibido una carta de un joven mexicano que
se prepara para ser misionero comboniano y nos cuenta cómo ha sido su vocación y qué está haciendo actualmente. Este
testimonio nos puede ayudar a reflexionar un poco sobre nuestra propia vida, sobre nuestra propia vocación. Aquí está su carta.





Hna. Inés

Hola, soy Pablo Gabriel Torres, natural de México. Hace poco llegué a São Paulo, donde estoy estudiando mi última etapa formativa, la teología, para después, si Dios me lo permite, consagrarme sacerdote para Él y para su pueblo. Hace poco que llegué a estas tierras brasileñas. No es fácil para quien tiene la vocación de saberse llamado tener que dejar a sus padres y hermanos, pero Dios siempre nos ha de ayudar a dejarlo todo para seguirle más de cerca.

Dejar tu país, amigos, etcétera, no es algo automático que se da de manera espontánea. Es necesario todo un proceso en el que uno se dé cuenta que toda su vida la quiere dedicar a Dios, a pesar de dejar a nuestros familiares. San Daniel Comboni decía que si Dios lo quería para ser su misionero, dejaría a sus queridos padres en sus manos para que con su providencia los protegiera. Ésta es la misma confianza que nosotros, como jóvenes misioneros, tratamos de cultivar, porque con esta misma esperanza nos aventuramos a ir a donde el Señor y el pueblo nos necesite.

Yo desde pequeño estuve rodeado de misioneros y misioneras que trabajaban con mis hermanos indígenas. La figura de cada uno de ellos era para mí el punto de referencia para lo que yo quería ser más tarde. Al terminar mis estudios de grado medio, ingresé en la casa de formación de los misioneros combonianos con un gran deseo de poder ayudar. Cada hecho, cada persona, cada episodio vivido, fueron experiencias que me marcaron para siempre. Hay que estar siempre alerta para poder descubrir la voluntad de Dios que nos habla de muchas maneras.

Llevo poco tiempo como misionero consagrado, desde el 19 de noviembre de 2007, que hice mis primeros votos temporales de castidad, pobreza y obediencia. Os confieso que lo pensé mucho para dar este paso tan importante en mi vida. Fueron semanas de contacto con Dios para serenarme y acoger este don y regalo tan significativo para mí. Y aquí estoy, comenzando una nueva experiencia como misionero comboniano en Brasil y con una profunda alegría porque estoy rodeado de mis hermanos y de una nueva realidad.

Quiero compartir todo esto para motivarte a ti, joven, que andas en busca de tu vocación o que simplemente no tienes muy claro si Dios te llama. Recuerda que Dios habla de muchas maneras y a ti te toca descubrirlo. Ser misionero comboniano es una experiencia única y hermosa y es una invitación que hace Jesús a los que Él quiere.

Un abrazo para todos los lectores de Aguiluchos

Pablo García Torres


 

PARA MANIFESTAR TUS OPINIONES O DUDAS, ESCRÍBEME

P. José Martín Vargas
Misioneros Combonianos
Apartado 4132
18080 GRANADA
E-mail: joselinvargas@hotmail.com


Optimizado para IExplorer - © Copyright Misioneros Combonianos